martes, 11 de noviembre de 2008
El príncipe azul
Todas las mujeres en algún momento de nuestra vida hemos soñado con el llamado “príncipe azul”, ese ser perfecto; sin fallas ante nuestros ojos, el que con sólo una mirada, una caricia y un beso; te diga te amo. Esa persona con la cual tengas tanta confianza que sepa todo de ti. Ese alguien que no tengas miedo de mostrarle como eres, de enseñarle tus fallas y defectos, ya que estas segura que no te dejará. Ese ser que te ame por lo que eres y no por lo que tienes, aquel compañero que este siempre dispuesto a escucharte, a abrazarte cuando lo necesites, a darte un beso que sane tus heridas mas profundas, ese amigo que este cuando deba, que respete tu privacidad, que se preocupe de ti, sin invadir tu espacio, que sepa callar, pero que ese silencio no sea eterno. Que entienda que a veces necesitas estar sola para pensar, sin que se aleje para siempre. A veces se espera mas que una compañía física, y uno quiere que él este hay para dártela, y te conoce tan bien que sabe que mas que un abrazo, mas que un beso, necesitas un “te amo”, un “eres lo mas importante en mi vida”. Él te conoce tanto que mas que tu pareja parece tu padre, no se comporta como tal, pero te cuida, te protege como él, se parecen, aun así son muy diferentes. Ese humano que solo se preocupa de tus sentimientos, que no le importa como seas por fuera, porque su amor es tan puro que entiende que el “envoltorio” se va con el tiempo. Ese hombre que a pesar de todo no deja de ser un niño, comprende y sigue cada uno de tus juegos, que esta dispuesto a hacer lo que sea con tal de verte feliz, él sabe que para ti un regalo no es importante, igualmente entiende que sus besos y sus caricias si. Él sabe esperar el momento preciso, y siempre tiene la palabra justa. Tu sabes que pase lo que pase siempre contarás con el, porque te ama con el corazón. Sabes que si le pides que se vaya lo hará, por otra parte estas segura que volverá cuando más lo necesites. Ese hombre que este dispuesto a todo con tal de no verte llorar, que haga lo imposible por no verte triste, que sea capaz de ser un payaso para verte sonreír y que no te tenga miedo al ridículo. Ese hombre que cuando salga contigo se sienta orgulloso y te de la mano o te abrace sin temor, que no tenga vergüenza de presentarte antes sus amigos, que sea capaz de guardar un secreto, que no se avergüence de besarte en la calle. El día que lo encuentres ámalo porque será todo lo que siempre esperaste, pero recuerda: deja de idealizar al príncipe de los cuentos que leías cuando eras pequeña, pues esos no existen y concéntrate en protagonizar tu propia historia de hadas y amar al hombre de cualquier color, no al príncipe azul.
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